
Simplemente se trata de un producto que cubre una necesidad. Está bien que los padres estén informados sobre la salud de sus hijos, y en caso de sospecha cuentan con un instrumento que pueda serles muy útil.
El consumo de estos tests es muy usual y no siempre su compra obedece a la decisión de unos padres preocupados por sus hijos. «La compra de este producto es a veces también el resultado de una petición por parte de los chavales a sus padres para intentar demostrarles su alejamiento del mundo de la droga y despejar las dudas que puedan tener sus padres al respecto, basadas en algunas ocasiones en elementos superficiales como las compañías.
El gran problema aparece si realizamos el test y descubrimos que nuestro hijo consume drogas. ¿Como actuamos después?¿Que le decimos?¿donde vamos?etc.
Dialogar de manera adecuada, para conocer: El tipo de sustancia consumida, la dosis y la frecuencia, el nivel de información que tiene el chico sobre ese consumo y esa droga y otras, grado de conciencia.
Valorar la situacion:

Esconder la cabeza y /o hacerse el que no sabe nada no suele mejorar la situación. Culpabilizar a otros tampoco suele ser una solución adecuada.
Innumerables son los padres que ocultan el problema por el "que dirán", y comienzan a peregrinar por sitios donde pierden el dinero y la salud familiar, tragando a escondidas su problema y deteriorando la convivencia.