¿ENFERMEDAD O MODA?

¿Alguna vez te has preguntado lo rápido que la moda se vuelve una necesidad, y esta a su vez se convierte en adicción? 
Resulta que hoy en día las adicciones - la necesidad por algo determinado para sentirse bien- se han convertido en un problema grave para la sociedad.

Existen diferentes tipos de adicciones, entre ellas es la adicción a una sustancia química por ejemplo las drogas, alcoholismo y tabaquismo; y otra es la adicción a la tecnología, por ejemplo los moviles e Internet. Es conocido que las adicciones no respetan edad, sexo, ni clase social; nadie esta exento de caer en esta enfermedad.


En la actualidad, los índices del uso excesivo de telefonia entre los jóvenes es preocupante; por lo general son los jóvenes quienes son vulnerables a la moda de los teléfonos móviles. Esta acción se vuelve adictiva cuando la persona no sólo utiliza el telefono para emergencias, sino además cuando se siente aislada del mundo simplemente por olvidar el telefono en casa, o bien cuando el móvil forma parte esencial en la vida de un individuo, por ejemplo, existe la posibilidad de que un individuo no se sienta deprimido, triste o en soledad si tiene un móvil con él.
Sin embargo, el joven adicto al movil suele aislarse de la sociedad, fracasar en la escuela o empleo, o tener problemas de conducta en casa o cualquier lugar. Es preocupante esta actitud, ya que podrían ocasionarse daños psicológicos o pérdida de control por el extremo uso de la tecnología.


Como sabemos el movil brinda seguridad pero al mismo tiempo puede esclavizar al joven que lo utiliza, ya que el síndrome de la adicción hace que la necesidad se vuelva cada vez más grande y por ello se vuelva placentera al satisfacerla.


Por ello se dice que los adictos pueden convertirse en personas dependientes, no sólo de la sustancia u objeto, sino además de la familia o amigos, ya que el sentirse identificados o parte de un grupo social los hace sentir cómodos e integrados a la sociedad.



Comparando los dos tipos de adicciones ya expuestas encontramos gran similitud. Los adictos construyen una intima relación con su problema, así como las personas adictas al tabaco, alcohol o drogas desarrollan una relación con la sustancia química elegida, asimismo, los adictos al movil o Internet crean este tipo de relaciones que ocupan el primer lugar en la lista de prioridades de los adictos.
¿ Pero cómo darse cuanta si se es adicto o no?, pues bien, una persona adicta es cuando a pesar de tener problemas con el consumo de algo sigue teniendo la necesidad de adquirirlo y no poder dejarlo, además sentir placer por consumirlo. Son muchos los síntomas para saber si se tiene problemas con adicciones, por ejemplo, negar que se tienen problemas cuando toda la gente que te rodea los ve, sentir obsesión por una sustancia o por un objeto o actividad, no tener control en el consumo de algo en particular, garantizar que dejarás de consumir algo específico cuando lo consumes cada vez más, entre otras.


Como ves no sólo las drogas y el alcohol pueden convertirte en un adicto, existen grandes cantidades de adiciones,  que pueden convertirse en un daño irreparable para tu salud.

¿Que es un juguete?

Entendemos por juguete a aquellos elementos que son diseñados y construidos específicamente con el objetivo de proveer al usuario un determinado nivel de divertimento y esparcimiento. Diseñados en su gran mayoría para niños o pre-adolescentes. Además de servir para jugar, un juguete también puede buscar que el niño o aquel que lo use pueda desarrollar determinadas habilidades y capacidades específicas para su rango de edad, su nivel intelectual o de conocimientos.

El juguete debe ser visto como un objeto de juego, que favorezca la libertad de eleccion del juego, que desarrolle capacidades , que incite siempre a la creatividad y la imaginacion y enrriquezca este juego.


Funciones del juguete: 
No hay duda de los beneficios del juego y, por lo tanto de los juguetes, en el desarrollo del niño. En general, podemos nombrar las siguientes funciones de los juguetes:  

-Contribuyen al desarrollo integral.  
-Proporcionan placer y diversión. 
-Ayudan al niño a satisfacer su enorme necesidad de explorar, crear, inventar, imaginar y fantasear. 
-Fomentan y desarrollan la creatividad.
-Estimulan el interés y el aprendizaje de los distintos roles sociales. 
-Favorecen la proyección en ellos de sus angustias, temores y deseos insatisfechos.

 Además, también influyen en el proceso de aprendizaje contribuyendo a que el niño: 

-Desarrolle su personalidad de forma autónoma y creativa, definiendo sus gustos y estableciendo lazos afectivos.
-Desarrolle las funciones físicas y psíquicas necesarias para los futuros aprendizajes: andar, correr, saltar, motricidad gruesa y fina, percepción sensorial, lenguaje, etc.
-Aprenda a conocer su entorno y a interaccionar con las personas que lo constituyen.
-Alcance cierta madurez antes de la escolarización obligatoria, desarrollando mecanismos de control de su estabilidad emocional: aprender a jugar solo o en compañía, asimilar cuándo jugar y cuándo no, compartir los juguetes, etc.
-Aprenda a superarse, aumente su autoestima , su confianza en sí mismo y en las personas que le rodean.
-Comience a interiorizar algunas normas de comportamiento y disciplina.


¿Son estos objetos adecuados para un/a menor?


La mala gestión de las políticas en el actual contexto de crisis nos está llevando a un general retroceso del Estado del Bienestar y una pérdida de Derechos Fundamentales que a todos y todas nos parecían incuestionables. En España, los últimos datos nos indican que la brecha entre ricos y pobres está aumentando a pasos agigantados, incrementándose cada día las cifras de personas en situación de pobreza.
La respuesta que se está dando desde lo público, en general, no deja de ser incoherente pues, precisamente en momentos como éste, es cuando más necesario se hace el despliegue del Estado del Bienestar, que en base al principio de solidaridad, procura garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades y puedan acceder a los mismos servicios básicos. Lejos de esto, las inversiones públicas se apartan de las personas más débiles, que cada día aumentan, retirándoles la protección, y por el contrario, vuelven a centrarse en los poderes económicos, que precisamente son los causantes de la catastrófica situación en la que hoy en día nos encontramos.
El Estado está recortando en Justicia Social y en Derechos Humanos. Conocemos a diario cierres de recursos públicos; recortes en servicios sociales, educativos, sanitarios; reformas, como la laboral, que perjudican y empobrecen a la clase trabajadora. Paralelamente, se anuncia la reforma del Código Penal, que vuelve a ensañarse con las clases más desfavorecidas, frente a la patente permisividad de la delincuencia de cuello blanco que puede llegar a provocar situaciones sociales catastróficas.
En momentos como los actuales, las personas acuden a menudo a refugiarse en las drogas o en otro tipo de adicciones. Pese a ello, los Gobiernos han hecho efectivos o prevén recortes de tal calado que están poniendo en grave peligro la permanencia de la red de recursos destinada a mejorar la situación de estas personas a través de un tratamiento específico de su problema.
La tendencia es a reducir servicios sociales desde lo público y, los pocos que se financien, ofrecerlos a través de concursos públicos al mejor postor, dejando en manos de empresas lucrativas la situación de las personas más desfavorecidas, o incluso a merced de la caridad y del voluntariado no profesionalizado.
Nos oponemos a que estas políticas continúen y se extiendan, pues provocan una mayor exclusión social en nuestras ciudades y pueblos. En materia de drogodependencias, se corre el riesgo de perder la amplia red de recursos desarrollada, que ha permitido el abordaje de la problemática socio-sanitaria de la persona drogodependiente desde su entorno, concibiéndola como sujeto de derechos merecedor/a del máximo respeto y como objeto de las intervenciones sociales ajustadas a su situación. Supondría un retroceso sin parangón que todo este trabajo quede ahora limitado a la dispensación de medicamentos y el encarcelamiento de los pequeños eslabones de las redes mafiosas.
Pedimos un cambio radical en las políticas socioeconómicas que están siguiendo nuestros gobiernos, y que se pongan en marcha medidas urgentes para mantener la red de servicios sociales, educativos, sanitarios y de atención a las drogodependencias, a paliar las desigualdades sociales y a realizar inversiones que propicien el empleo y la actividad económica.
Defendemos las políticas basadas en la JUSTICIA SOCIAL, LA SOLIDARIDAD Y LA IGUALDAD.
SÍ AL APOYO DE LAS CLASES DESFAVORECIDAS
SÍ A LA ATENCIÓN INTEGRAL DE LAS DROGODEPENDENCIAS
SÍ A LA INCLUSIÓN SOCIAL
SÍ A LA RACIONALIZACIÓN DEL GASTO DE LA CLASE POLÍTICA
NO MÁS POBREZA
NO MÁS RECORTES
NO AL CIERRE DE RECURSOS Y SERVICIOS SOCIALES
NO A LA CONDENA DE NUESTRA JUVENTUD
NO A LAS POLÍTICAS EXCLUYENTES

En una fría mañana de enero, un hombre se apostó en la entrada de una estación del metro de Washington y se puso a tocar el violín. Durante 45 minutos, los que pasaban escucharon pasajes de las seis piezas de Bach que fueron ejecutadas. Como era hora pico, se calcula que por allí pasaron miles de personas, la mayoría dirigiéndose directamente al trabajo.
En los tres primeros minutos, un señor mayor se dio cuenta de que había alguien tocando alguna música. Frenó el paso, miró por un instante y siguió su camino. Inmediatamente después, el violinista recibió su primera propina –un billete de un dólar–, que dejó caer una mujer que ni siquiera se detuvo a preguntarse qué música estaba siendo interpretada. Un poco más tarde, alguien se apoyó en una columna, donde permaneció unos cinco minutos. Luego miró el reloj y se fue en dirección a los trenes.
El primer ser humano que realmente prestó atención a lo que allí estaba sucediendo fue un niño de unos tres años. Su madre tenía prisa, pero el niño insistía en escuchar un poco más. No hubo manera: se lo llevaron a rastras, aunque él mantuvo todo el tiempo la mirada hacia el violinista. Ocurrió lo mismo con otros niños: todos los padres, sin excepción, forzaban a sus hijos a seguir caminando tras esperar allí con impaciencia entre dos y tres minutos.
Durante los 45 minutos que estuvo tocando, el violinista consiguió 32 dólares y tuvo seis espectadores. Al final no hubo aplausos ni nadie que pidiese un autógrafo. Una mujer, en un momento dado, dijo que lo había visto el día anterior (ella fue la única persona que paró de verdad para escucharlo) y añadió que sentía una gran admiración por su trabajo.
 
El artista y ex niño prodigio se llama Joshua Bell (uno de los más grandes virtuosos violinistas en la actualidad). Dos días antes del experimento del metro, Bell había llenado un teatro de Boston con espectadores que, como mínimo, pagaron 100 dólares por verlo. Tanto en el teatro de Boston como en la estación de metro, el músico empleó un Stradivarius, un violín valorado en 3,5 millones de dólares. Las piezas interpretadas se consideran las más difíciles de Bach para tal instrumento.

El experimento fue completamente filmado por el periódico The Washington Post.  La idea del periódico fue realizar un ensayo sociológico sobre el comportamiento del ser humano. Las personas, al pasar junto a algo absolutamente sublime, teniendo en ese momento otras ideas en la cabeza, seriamos capaces de: ¿apreciar la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado? 
Cuando el periodista le preguntó lo que había sentido, Bell no escondió su decepción: las personas eran incapaces de reconocer la belleza si no se encontraban dentro de los parámetros considerados normales para poder apreciar una obra de arte.
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente:
“Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?”

VICTIMISMO


   "Cuenta una historia que dos jóvenes judíos, Karl y Joseph, trabaron una intensa relación de amistad durante los tres años de terrible cautiverio que pasaron en un campo de concentración nazi. Tras dieciséis años sin verse, quedaron un día para cenar. Karl se había casado, tenía dos hijas y trabajaba como ingeniero en una gran empresa. Hablaba con ternura de su familia y con pasión de su profesión. Joseph, por otra parte, había vivido prácticamente como un ermitaño. Y hablaba de su empleo con desgana. Al finalizar la cena, Joseph, indignado, exclamó: “¡¿Cómo puedes vivir tan tranquilo después de la injusticia que sufrimos?! Por más que pasen los años, cada día me acuerdo de lo que nos hicieron”. Y tras una larga pausa, Karl le contestó: “Querido amigo, por supuesto que recuerdo los tres años que compartimos en aquel barracón. Sin embargo, aunque ya han pasado dieciséis años desde que los dos fuimos liberados, me acabo de dar cuenta de que yo soy libre y tú sigues encerrado allí”.

Sentirse víctima es fácil... y muy rentable,  permite usar el sufrimiento como recurso para influir en la conducta ajena. 

La víctima es la parte más desfavorecida de una relación, la persona que más sufre y que suele salir más dañada. Pero ser una víctima también tiene sus ventajas: más consuelo, atención, mayor comprensión por parte de los demás, cambios en su actitud…
El victimismo  es el arte de utilizar el sufrimiento como recurso. A través de las quejas o de expresar malestar se transmite una exigencia soterrada a los demás, despertando en su interior un sentimiento de culpa.

 ¿Quién no ha intentado en alguna ocasión producir lástima para conseguir algo?, ¿quién no ha hecho sentir culpable alguna vez a otra persona?, o ¿quién no ha intentado eludir una responsabilidad exagerando su desamparo?
- Deformación de la realidad: El sujeto cree que es sólo una víctima del entorno o los demás, por lo que la culpa en todo caso, es siempre del resto. El sujeto muestra un gran  pesimismo de la realidad que le rodea, sobredimensionando lo negativo, recelando de lo que surge a su alrededor y presumiendo de que los otros son injustos y le maltratan. De esta actitud surge un morboso afán por descubrir agravios nimios, sin importancia, para sentirse discriminado o maltratado. De esta forma, su susceptibilidad le lleva a reaccionar con crispación ante la más mínima crítica, elevada inmediatamente a la consideración de grave ofensa.

Como detectar la manipulación
·  No se dice directamente lo que se desea, sino que se expresa en forma de queja o sufrimiento.
·  Quien recibe la queja percibe una exigencia.  Si accede puede que deba renunciar a sus deseos o necesidades, y si se niega aparece culpabilidad o miedo a que el otro se enfade o lo rechace.
·  Se manifiesta abiertamente la propia vulnerabilidad, en ocasiones de manera exagerada, en una actitud de «pobre de mí».
·  En ocasiones aparece una actitud de recelo y susceptibilidad en la víctima. En todo se perciben malas intenciones.
·  El victimista siente que él se sacrifica y nunca recibe lo mismo a cambio.
·  Se justifica la propia actitud agresiva como una defensa de anteriores ataques recibidos.

Víctimas y supervivientes
No es nada fácil determinar por qué las personas, ante una misma situación, tienen comportamientos tan distintos. Mientras unos tienen los recursos necesarios para superar las adversidades, otros quedan  atrapados en una dinámica negativa de la que no son capaces de escapar y de la que, en muchos casos, ni tan siquiera son conscientes.



El carácter y la voluntad
has cambiaito amigo mío
El carácter y la voluntad
ay, desde que tienes dinero
que no se te puede aguantar
son cosas de rico nuevo
Tú me has bajaíto el sueldo
me lo subiste toíto
me lo subiste toíto
para poder defenderme
hasta el loro empeñaíto
hasta mi casa yo he vendío
No me trajines más Rodrigo
que por tu mala cabecilla acabaremos furtivos
que por tu mala cabeza Rodrigo, acabaremos furtivos
Me busqué dos curriyos
pa’ la hipoteca
pa’ la hipoteca
tu te metes en líos, me echas a la calle
por que no hay manteca
me busqué dos curriyos pa’ la hipoteca
pa la hipoteca
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
No te voy a querer
aunque me quitarás el interés
aunque me rebajes el interés
que yo no te quiero Bankia…
No te quiero Bankia, no,…
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
Pa’ ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
El carácter y la voluntad
has cambiaito amigo mío
El carácter y la voluntad
ay, desde que tienes dinero
que no se te puede aguantar
son cosas de rico nuevo
Tú me has bajaíto el sueldo
me lo subiste toíto
me lo subiste toíto
para poder defenderme
hasta el loro empeñaíto
hasta mi casa yo he vendío
No me trajines más Rodrigo
que por tu mala cabecilla acabaremos furtivos
que por tu mala cabeza Rodrigo, acabaremos furtivos
Me busqué dos curriyos
pa’ la hipoteca
pa’ la hipoteca
tu te metes en líos, me echas a la calle
por que no hay manteca
me busqué dos curriyos pa’ la hipoteca
pa la hipoteca
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
No te voy a querer
aunque me quitarás el interés
aunque me rebajes el interés
que yo no te quiero Bankia…
No te quiero Bankia, no,…
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
Pa’ ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
El carácter y la voluntad
has cambiaito amigo mío
El carácter y la voluntad
ay, desde que tienes dinero
que no se te puede aguantar
son cosas de rico nuevo
Tú me has bajaíto el sueldo
me lo subiste toíto
me lo subiste toíto
para poder defenderme
hasta el loro empeñaíto
hasta mi casa yo he vendío
No me trajines más Rodrigo
que por tu mala cabecilla acabaremos furtivos
que por tu mala cabeza Rodrigo, acabaremos furtivos
Me busqué dos curriyos
pa’ la hipoteca
pa’ la hipoteca
tu te metes en líos, me echas a la calle
por que no hay manteca
me busqué dos curriyos pa’ la hipoteca
pa la hipoteca
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
No te voy a querer
aunque me quitarás el interés
aunque me rebajes el interés
que yo no te quiero Bankia…
No te quiero Bankia, no,…
Bankia, Bankia, Bankia
pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquias
Pa’ ti seis pulmones pa mi ni unas branquias

Letra de Eleuterio y Pincho de Leche

BINGE DRINKING O ATRACON


Actualmente los hábitos de consumo de alcohol en los jóvenes ha cambiado, respecto a una o varias décadas antes. En España siempre se ha comido con alcohol, y se han celebrado fiestas con alcohol. Sin embargo no encontrábamos tantos problemas de adicciones. Cuando hemos consumido sustancias alcohólicas la hemos realizado con un modo de consumo Mediterráneo. Hemos bebido en la comida con la familia a la mesa, hemos bebido por motivos de alegría para celebrar bautizos, bodas, cumpleaños, fiestas, etc. Hemos bebido saboreando los vinos, y disfrutando de las compañías.
Actualmente los motivos y fines de la ingesta de alcohol son distintos. Actualmente hablamos de “Binge drinking” que es modelo de ingesta distinto. Se bebe con la intención explicita de alcanzar la intoxicación o  borrachera. La ingesta se hace en un corto periodo de tiempo, para obtener los resultados lo ante posible.  La borrachera es un logro, un objetivo.  Mientras que hace años era un error: “me pase en la fiesta de ayer”, o al menos no era intencionada.
Pero este modo de consumo de “atracones” en cortos periodos de tiempo acarrea más problemas, que la misma cantidad alcohólica repartida a lo largo de la semana. Estudios demuestran que el ‘binge drinking’ produce cambios  químicos o estructurales en el cortex frontal“. Estos cambios en los jóvenes se trata del momento en el que el crecimiento del cortex, nuestra materia gris, alcanza un pico y está asociado con una gran reorganización de las neuronas. Muchas teorías apuntan que esta construcción cerebral durante el desarrollo ayuda al adolescente a adaptarse a de la vida mientras madura hacia la edad adulta.
Un exceso en el consumo perjudica:
  • Funciones ejecutivas del córtex frontal (memoria, atención, pensamiento, lenguaje…)
  • Disminuye el rendimiento en tareas que implican algunos procesos de memoria de trabajo  y de memoria declarativa (a largo plazo)
  • Funciones visoespaciales: representan el grupo de funciones cognitivas utilizadas para analizar y comprender el espacio (su entorno) en 2D y 3D. Estos procesos incluyen imágenes y navegación mental, percepción de la distancia y profundidad, así como la construcción viso-espacial.