Hoy vamos a recordar un viejo experimento de psicologia de los años 70. Por aquellos entonces se trabajaba con animales en los experimentos de laboratorio, y se extraian conclusiones de sus comportamientos. He querido recordar un trabajo de casi 45 años, porque debiera de seguir enseñandonos y aportandonos ideas y comportamientos adecuados.
Los monos de H. Harlow:
El estudio con monos rhesus de este
concepto, el apego, le llevó a crear madres “sustitutas”, que eran unos muñecos
construidos en dos versiones: uno era de alambres y tenía comida, y otro
era de felpa pero carecía de alimentos. Harlow descubrió que las crías
preferían la madre de felpa, incluso aunque ésta no pudiera
proporcionarle alimento. Así, concluyó que el vínculo entre madres y
crías iba mucho más allá del alimento; las crías necesitaban establecer
contacto para desarrollarse psicológicamente. Cuando Harlow exponía a
las crías a situaciones estresantes como un nuevo hábitat , éstas iban
en busca de cobijo a las madres de felpa que les proporcionaba mayor
protección. La sensación de seguridad que proporcionaban las madres de
felpa hacía que las crías se sintieran capaces de explorar, acudiendo a
su madre cada poco tiempo para garantizar que seguían ahí. En el momento
en que Harlow separaba a las crías de las madres y las llevaba a nuevos
contextos, comenzaban a mostrar síntomas de ansiedad: lloraban,
gritaban, se chupaban el dedo y buscaban objetos suaves como su madre.
Cuando las volvía a depositar en la jaula original en la que estaba la
madre de felpa, las crías de mono se iban directos a ellas y permanecían
inmóviles a su lado, reticentes de abandonarlas.
*Nosotros, los padres, somos los educadores, la escuela o
colegio sólo complementan.
Entendemos por juguete a aquellos elementos que son diseñados y
construidos específicamente con el objetivo de proveer al usuario un
determinado nivel de divertimento y esparcimiento. Diseñados en su gran
mayoría para niños o pre-adolescentes. Además de servir para
jugar, un juguete también puede buscar que el niño o aquel que lo use
pueda desarrollar determinadas habilidades y capacidades específicas
para su rango de edad, su nivel intelectual o de conocimientos.
El juguete debe ser visto como un objeto de juego, que favorezca la libertad de eleccion del juego, que
desarrolle capacidades , que incite siempre a la creatividad y la
imaginacion y enrriquezca este juego.
-Desarrolle su personalidad de forma autónoma y creativa, definiendo sus gustos y estableciendo lazos afectivos.
-Desarrolle las funciones físicas y psíquicas necesarias para los futuros aprendizajes: andar, correr, saltar, motricidad gruesa y fina, percepción sensorial, lenguaje, etc.
-Aprenda a conocer su entorno y a interaccionar con las personas que lo constituyen.
-Alcance cierta madurez antes de la escolarización obligatoria, desarrollando mecanismos de control de su estabilidad emocional: aprender a jugar solo o en compañía, asimilar cuándo jugar y cuándo no, compartir los juguetes, etc.
-Aprenda a superarse, aumente su autoestima , su confianza en sí mismo y en las personas que le rodean.
-Comience a interiorizar algunas normas de comportamiento y disciplina.
¿Son estos objetos adecuados para un/a menor?
Uno de los retos mas difíciles para padres actuales es cómo motivar a los niños. Motivar a leer, motivar a estudiar etc. etc.
Pero todavía mas complicado es motivar a los adolescentes a cumplir con las responsabilidades que les asignemos. Aquí ofrecemos algunos consejos sobre la motivación de adolescentes.
Motivación de los adolescentes
1. Ofrecerles apoyo: Los adolescentes no son niños. Un adolescente quiere que le traten como a un adulto. Mostrar respeto por ellos es la clave para construir una relación de confianza entre padres e hijos adolescentes. Los padres deberían apoyar todo lo posible a los adolescentes, y en vez de controlarles, procurar guiarles.
2. Exponer al adolescente a diversas ideas y temas: En ocasiones, el adolescente carece de motivación porque no ha estado expuesto a lo que podría ser una pasión por la vida. Buscar actividades novedosas, o grupos interesantes para intentar estimular nuevos intereses que vayan mucho mas allá que el ordenador, el móvil y su círculo de amigos actuales
3. Motivar a los adolescentes en los estudios, ayudándole a establecer una conexión entre su lugar de estudios y sus intereses: A veces los adolescentes carecen de motivación, porque no ven una conexión entre el trabajo que se les pide que hagan y sus intereses y metas. Intentar vincular distintas asignaturas con futuros puestos de trabajo o estudios universitarios. Conversar con el adolescente para ayudarle a identificar cuáles son los campos que más le interesen.
4. Enseñar responsabilidad al adolescente: Los padres deben alentar a los adolescentes a comprender que la libertad y el poder conllevan responsabilidades. Si un adolescente quiere tomar decisiones independientes, entonces tendrá que asumir la responsabilidad de las consecuencias derivadas de sus decisiones.
5. Guiar al adolescente para encontrar sus objetivos: Las personas que tienen metas están muy motivadas porque saben lo que quieren y trabajan para lograr sus objetivos. La mayoría de los adolescentes, en cambio, todavía no saben lo que quieren ser, están explorando y tratando de encontrar sus valores, creencias y sus trayectorias futuras. Los padres deben hablar con sus hijos adolescentes acerca de las cosas con las que disfrutan ahora y guiarlos para que encuentren lo que creen acerca de su vida y establezcan unos objetivos apropiados que estén relacionados con sus pasiones.
6. Fijar unas expectativas elevadas: Unos estándares altos llevan a un alto rendimiento. Si los padres establecen unos objetivos y expectativas claros para sus adolescentes y les apoyan para lograr sus objetivos, el adolescente tendrá éxito. Este éxito motiva a los adolescentes a sentirse llenos y hacerlo aún mejor.
7. Utilizar metas y premios a corto plazo: En ocasiones el adolescente se ve abrumado por una gran tarea y se da por vencido antes incluso de empezar . Ayudarle a dividir la tarea en una serie de tareas más pequeñas. Hacer que cada pequeña tarea sea una meta y tratar de establecer una compensación por lograr dicho objetivo que sea apropiada para su edad.
8. Ayudar al adolescente a aprender a administrar su tiempo: Cuando los niños llegan a la adolescencia, se enfrentan a tareas más difíciles y pueden sentirse abrumados por el trabajo que deben completar; no saben cómo encontrar tiempo para completar sus tareas. Enseñar al adolescente cómo crear y utilizar un programa de gestión del tiempo es útil.
Sencillamente hemos abdicado.Hemos abdicado de padres y pretendido ser amigos, sin pensar que los amigos se eligen y los padres se precisan.
Hemos abdicado de fijar los límites de acción de nuestros hij@s a su propia voluntad del momento.
Hemos abdicado de enseñarles cómo es la vida para mostrarles sólo postales de color rosa.
Hemos abdicado de estimularles al esfuerzo, dándoles la merienda antes de que la pidieran, llevándoles la mochila del cole sin que se hagan conscientes del peso innecesario que le van metiendo.
Hemos abdicado de que aprendan a compartir.
Hemos abdicado de mandar cuando se precisa, haciéndoles pensar que así sería su futuro.
Hemos abdicado de permitirles que vivieran alguna frustración,, sin caer en la cuenta de que en la vida vivimos tantas frustraciones que aprender a soportarlas o a resolverlas es imprescindible. Y que nosotros podemos enseñárselo progresivamente.
Hemos abdicado en el colegio para que allí tomen la responsabilidad de su educación sin pensar que es algo permanente, constante y que precisa la colaboración máxima de tod@s cuantos en ella intervienen. Incluso de forma sistemática les hemos dado la razón cuando nos han dicho: “el profe me tiene manía” y les hemos defendido, de forma en ocasiones agresiva frente al profesorado, sin querer pensar en que normalmente el profesorado no tiene manía y normalmente también, los niños y niñas hacen normales trastadas...
Hemos abdicado en la Tele, para que les entretenga y tener así nosotr@s más libertad, más tiempo, sin pensar, o lo que es peor sin dar importancia a lo que allí ven: series que no por ser de dibujos dejan de ser terriblemente agresivas, películas con personajes amorales que presentados como atractivos y simpáticos van a ser modelos para nuestr@s hij@s, olvidando que los niños y niñas aprenden por observación.
Teniendo un mínimo de paciencia y analizando veremos en un día cuántas proyecciones hay en que no salgan asesinatos, odios, violaciones, robos... Nos asombraremos. Y eso no es la vida pero de eso se aprende y se pasa a considerar normal.
Nuestra lista podría ser larga.
Quizás podamos reflexionar. Quizás aún nuestra abdicación no sea definitiva y podamos volver a ser padres.
Los padres permisivos suelen considerar que son tolerantes y dejan que sus hijos tomen sus propias decisiones, establezcan sus propias normas y regulen solos su propio comportamiento. Sin embargo, a pesar que este discurso pueda "sonar bien", difícilmente un niño que no conoce normas ni pautas puede tomar adecuadamente sus propias decisiones. Los padres suelen ceder ante las continuas exigencias y demandas del hijo, logrando al final, que el clima del hogar sea insoportable.
Cuando los padres permisivos imponen castigos para lograr controlar el comportamiento del niño, estos castigos suelen ser excesivamente flexibles y el niño pocas veces llega a cumplirlos. Cuando los padres permisivos tratan de imponerse, el niño reacciona con hostilidad e incluso con agresividad, ante el poder que se le está quitando. Desgraciadamente, los padres permisivos acaban "tirando la toalla", renunciando a su labor educativa, suelen manifestar que no les gusta el comportamiento de su hijo al que acaban catalogando como "malo y tirano".
La falta de normas en el hogar suele llevar a los hijos a relaciones de indiferencia hacia los padres, a un bajo desarrollo moral y a la perdida de valores. Lo que puede llevar a relaciones verdaderamente conflictivas en la adolescencia.
El establecimiento de normas y su cumplimiento, contra el uso del alcohol y las drogas
Como padres, es nuestra responsabilidad establecer las normas que nuestros hijos han de seguir. Por lo que se refiere al uso del alcohol y de otras drogas, necesita establecer normas estrictas para proteger el bienestar de un hijo.
Sin embargo, el establecimiento de las normas sólo es la mitad de la tarea: debemos estar dispuestos a que se cumpla el castigo por el incumplimiento de las normas. Cuando establezca normas:
* Sea especifico. Explique la razón de cada norma. Dígales a sus hijos lo que son las normas y la conducta que se espera de ellos. Analice las consecuencias del incumplimiento de las normas: cuál será el castigo, cómo se realizará, durante cuánto tiempo y lo que se supone que se persigue con el castigo.
* Sea coherente. Debe quedar claro que la norma de no tomar alcohol ni drogas es la misma en todo momento y situación: en su casa, en la de un amigo, en cualquier lugar en donde se encuentre.
* Sea razonable. No agregue nuevas consecuencias de las que no había hablado antes del incumplimiento de las normas. Hay que evitar las amenazas poco realistas, como "tu padre te matará cuando llegue a casa". Lo que debe hacer es reaccionar con calma y hacer que se cumpla el castigo que el hijo espera recibir por haber incumplido la norma.
Fuente: A Parent's Guide to Prevention, U.S. Department of Education.
1.- No es fácil ser Padres en la época actual.
2.- Nuestros hijos se encuentran viviendo en un mundo desconocido para nosotros.
3.- Los peligros a los que en nuestra adolescencia nos exponíamos no tienen nada que ver con los riesgos que nuestros hijos tienen delante.
4.- Estos peligros nos paralizan y nos despiertan tales temores que corremos el riesgo de negar la realidad y "poner la cabeza bajo la tierra para no ver lo que les podríapasar (o ya les pasa) a nuestros hijos.
5.- La drogadicción es uno de estos peligros, ante los cuales los padres muchas veces no sabemos que hacer. Nos invade una sensación de impotencia, y corremos el riesgo de volvernos sumamente rígidos o totalmente permisivos.
6.- Nuestros hijos necesitan de padres activos y valientes, que sepan orientar, que entiendan de las amenazas que asechan a las generaciones jóvenes
7.- Padres que saben ser Padres serán la barrera infranqueable entre droga y hijos.
Los padres deben procurar:
1.- Ser un ejemplo de vida para sus hijos en la familia cumpliendo las normas que a ellos les exigimos.
2.- Evitar en lo posible el uso y abuso de alcohol, tabaco, psicofármacos, y de medicamentos innecesarios.
3.- Crear y mantener espacios de diálogos y comunicación familiar.
4.- Promover la expresión verbal y corporal de afectos y emociones(abrazos, besos, miedos..)
5.- Instalar hábitos adecuados en la vida familiar: higiene, trabajo, disciplina, horarios de estudio, etc.
6.- Conocer y relacionarse con los amigos de sus hijos, o tomar contacto con sus padres.
7.- Proponer y planificar el tiempo de ocio, para que resulte gratificante : deporte, diversión, paseos, vacaciones.
favorecen la protección y sano crecimiento de ellos.
10.- No hacer por ellos lo que ya pueden hacer por sí mismos.
11.- Estar Alertas !!!




